ni más inteligentes ni más sabios
Como todos los años la Facultad de la Universidad del Este (UDE) me incluye en el ciclo de charlas que se les brinda a los ingresantes de Derecho. Desde entonces, varias preguntas me acompañan siempre, permanecen conmigo, inquietas y silentes. Con cada ciclo renuevan su vigencia: Qué decirle a quienes han decidido iniciarse en el estudio de la abogacía?, qué nuevas perspectivas nos traen los permanentes avances de la tecnología, la economía y los cambios sociales?, de qué manera impronta esto la aparición de normas?
Estudios europeos bastante recientes que nos llegan a este lado del mundo, muchas veces a través de las redes, anticipando la aparición de libros aún no traducidos, me brindan el pie para el encuentro de este próximo martes.
Christophe Clavé, un investigador social francés radicado en Suiza, autor de Los caminos de la estrategia (Les voies de la strategie) escribió hace un tiempo un artículo que tituló El déficit del coeficiente intelectual de la población.
Parecería ser, eso muestran los datos, que el coeficiente intelectual (IQ) medio de la población mundial, que desde la posguerra hasta finales de los años 90 siempre había aumentado, en el último par de décadas está disminuyendo. Es el camino inverso del efecto Flynn, el conocido y continuo incremento del IQ verificado -año tras año- (2 a 3 puntos en las estimaciones de Herrnstein y Murray, dos científicos ingleses que bautizaron éste fenómeno en referencia al investigador y político neozelandés James Flynn, autor de un conocido libro ¿Qué es la inteligencia?, publicado en 2007).
Muchas son las causas que barajan quienes se ocupan de este tema, aunque es llamativa la coincidencia de la mayoría de los investigadores cuando señalan que una de ellas, quizás la primera, es el empobrecimiento del lenguaje. En efecto, varios estudios demuestran la disminución del conocimiento léxico y el deterioro creciente de la lengua: no solo se trata de la reducción del vocabulario utilizado, sino también de las sutilezas lingüísticas que permiten elaborar y formular un pensamiento complejo. La simplificación de los tutoriales, la falta del uso de signos de puntuación, la ausencia de las letras mayúsculas, son calificados como “golpes mortales” a la precisión, calidad y variedad de la expresión. Se usa -de manera casi exclusiva- el tiempo presente: se habla y se piensa en el tiempo presente. Son cada vez menos los individuos capaces de jugar con los modos verbales (pretéritos, formas compuestas del futuro, participios pasados) y eso iría generando un pensamiento cada vez más lineal, limitado al momento, incapaz de elaborar proyecciones en el tiempo, tanto sea hacia adelante como hacia atrás.
Observo, en los últimos años, sin que todavía deje de sorprenderme, la dificultad que muchos individuos tienen para explicarnos algo, la lucha por buscar las palabras, el asombro que muestran en sus caras cuando solicitamos algo que -seguramente sencillo- ellos ven como abstruso. Menos palabras y menos verbos conjugados implican menos capacidad para expresar las emociones y menos posibilidades también de elaborar un pensamiento.
Esta especie de salto al vacío se verifica al tiempo que la revolución digital y el auge de la IA parecen correr muy velozmente las fronteras del conocimiento. Por otra parte hay quienes especulan que, en alguna medida, la violencia pública y privada que parece escalar en el mundo, podría encontrar alguna razón de ser en la incapacidad creciente para manifestar las emociones y la menor posibilidad de elaborar ideas más o menos complejas. Si el bueno de Clavé tuviera finalmente razón, deberíamos acabar admitiendo que cuanto más pobre es el lenguaje, más desaparece el pensamiento.
La historia del siglo pasado es rica en ejemplos, algunos de ellos plasmados en libros como 1984, de Orwell o Fahrenheit 451, de Bradbury. En ellos se da cuenta -a través de ficciones- de como los regímenes totalitarios han luchado permanentemente contra toda forma de libertad o pensamiento que no encuadre -de manera forzada- dentro de los corsets de hierro con los que inmovilizan a sus gobernados. La reducción del número y sentido de las palabras permitidas ha sido, para ellos, el arma predilecta.
Con constancia, de manera reiterativa, nunca dejo de resaltar ante los estudiantes la fundamental importancia que tienen las palabras, son el insumo básico de nuestro trabajo. Abogamos con palabras -escritas u orales-, palabras que debemos tener guardadas en nuestro cerebro porque así, no se me ocurre que pueda ser de otra manera, seremos capaces de sentir e interpretar las necesidades del otro y, a partir de allí, elaborar y combinar las palabras -otra vez las palabras- que nos permitan organizar una mejor defensa.
Y así el hombre, que año tras año, parecía elevar su coeficiente intelectual en el promedio de la población mundial, estaría retrocediendo ahora en pos de sus orígenes. Se haría, para decirlo de manera sencilla, cada día, un poquito más tonto.
Reflexión elaborado sobre el artículo de Christophe Clavé: El déficit del coeficiente intelectual de la población mundial, publicado en el sitio español Cambio16
Muy muy interesante. Que bueno es leer lo que con claridad escriben otros lo que uno no puede pero piensa
Fuiste mi jefe en la Caja de Médicos hace cincuenta años.
Compartimos, desde entonces, un muy lindo afecto y reconocimiento.
Cariño grande Iván!!
No se que decir o como decirlo!!
Vamos Javier no se me quede sin palabras porque usted es un tipo pensante.
A menos que pretenda refutar la teoría de Clavé, jajaj
Gracias por comentar, abrazo grande!!
Este retroceso se comprueba escuchando radio o leyendo diarios…
El uso del presente es una muestra del mismo modo cuando los «periodistas» no aciertan en la correspondencia verbal…
Me gustaría oreguntarme y preguntar a colegas docentes qué responabilidad nos cupo en esta regresión…
Podríamos empezar por preguntarle a los compañeros Yasky y Baradel. No me animaría a afirmar que se ha atentado adrede contra la educación pero cualquier indicador serio y sensato coincidirá en señalar que el deterioro de la misma es mucho más que alarmante. Estoy hablando de un fenómeno local y la observación de Clavé es global, pero creo que vale.
Pueblos embrutecidos y con peor lenguaje son presas más fáciles de cualquier regimen.
Alberto querido,un remanso leerte.Sufro golpes al corazón cada dia cuando leo en las historias clínicas»paciente con tendencia al desasociego»( creerán que la ceguera es la causa de inquietud?);sd.confucional(homenaje a Confucio?)…el uso del potencial en lugar del subjuntivo:»si seria mi paciente le pediria una tomografía»…y asi podria seguir.Afortunadamente los de + de 60 gozamos de cierta torpeza tecnológica asociada a lo inevitable de la biologia cerebral que hace que recordemos hechos remotos( como reglas ortográficas,tiempos verbales,etc).Esto en cierto modo nos mantiene alejados de esa horda cuasi primitiva que tan bien describe tu nota.Gracias querido amigo por hacerme sentir menos sola en estas rumiaciones alrededor del tema.Abrazo enorme.Marina
Que interesante aporte el que hacés Marina con el valioso sustento de tu gran experiencia en trastornos mentales y la mirada lúcida que tenés sobre el mundo. Me divierten tus asociaciones con las burradas en las historias clínicas. Uno tiende a creer y a tener fe en que la evolución natural de las cosas debería producir mejoras en los que nos perviven, pero bueno, lo admito, hay comprobaciones que logran conmover mis creencias. Ánimo, no todo esta perdido, estamos vivos y seguimos luchando.
Inmenso cariño como siempre, Marina
Querido Alberto, da gusto dejarse llevar por tus ideas tan bien plasmadas y fundamentadas. Lo cual me hizo pensar que siendo ahora 8.000.000.000 de habitantes con un gran y creciente % pobres, con millones de migrantes, con una 3ra (??) Guerra mundial, nadando en la droga y la corrupción es casi imposible que seamos más inteligentes. Más bien apoyar ese viejo concepto que sostenía que la estupidez humana no tiene límites.
Un abrazo
Los eslabones que jalonan tu razonamiento exhiben una lógica incontrastable que haría casi imposible continuar esperanzado en la supervivencia del efecto Flynn.
Por otro lado hay tantas muestras cotidianas que sostienen tu conclusión final que hace difícil saber adónde vamos
En todo caso se trata de mantenerse atentos, protegerse, crecer e intentar que el mundo para los que nos siguen sea un poco más estimulante, también más abrigado.
Valoro tus aportes, abrazo grande Jorge!!!!
Se pueden ver las faltas de ortografía y léxico acotado de quienes enseñan en todos los niveles educativos ,ni hablar del Gobernador de la provincia de Buenos Aires abrazo
Ahí tenés las consecuencias del empobrecimiento del lenguaje, la falta de ideas es alarmante!!!!!
Gracias como siempre!!!!
Abrazo, Leonardo
Excelente, por un lado, porque mi libro predilecto es 1984, lo he leído unas 5 o 6 veces sin exagerar. Y por otro lado concuerdo con lo escrito, ya que actualmente estoy leyendo «El banquete» de Platón, y me resulta difícil concentrarme, por tantos estímulos tecnológicos, y tengo que releer 2 veces cada página para poder seguir la lectura.
Acá y en el whatsapp he tenido devoluciones muy interesantes que me permiten darle una vuelta más al tema.
Me resultó reveladora, nunca se me había ocurrido, la relación entre empobrecimiento del lenguaje y violencia.
Gracias por comentarme Luciana!!
Buen dia!!!Muy clara tu reflexion,las asociaciones entre empobrecimiento de la lengua,la violencia y agregaria empobrecimiento en distintas fases de la sociedad!!! Pero aprovecho ,ya que te leo tarde,porque ya habras dado la charla….Que Pensaron, que dijeron los alumnos?Tal vez a esta altura del partido es donde debemos poner el ojo puesto que serán ellos los que volveran a ser Esos monos pero no descubriendo Herramientas sino apagando los conocimientos adquiridos… y asi si ,Atontando a cada uno en la sociedad!! Cariños
Tu comentario de anticipación que no describe otra cosa distinta que lo que conocemos de los totalitarismos -Orwell y su 1984 han sobrevolado por acá-, no hace más que agregar sombras a un escenario donde no parece abundar la claridad. Lamentablemente te quedo debiendo lo que dijeron mis alumnos, renuncié antes de dar la charla, una pena.
Toda la gratitud de siempre, querida Sara
Cariños
Como docente al frente de aula a lo largo de muchos años, he asistido a la decadencia del lenguaje, a pesar de los esfuerzos que cotidianamente intentaban corregir tiempos verbales, expresiones varias y asimilaciones erróneas de otros idiomas que se sabía que era desconocidos para quien los pronunciaba. Esfuerzos vanos, por supuesto, y que están a la vista con solo mirar los mensajes en las redes sociales y hasta en algunos zócalos o graff de las pantallas televisivas. Creo que esa involución tiene un propósito. Y ojalá me equivoque para mal de Baradel y Cía. Por suerte nosotros todavía podemos seguir hablando y escribiendo como nos enseñaron nuestros maestros de antaño. Un abrazo Alberto!
Acabo de escucharlo a Manes decir: si yo estaría….Ayyyyyyyyyyy
Qué tristeza como nos ha colonizado un relato tramposo que va carcomiendo todos los niveles sociales
No me resigno a ver perdido todo y cada día trato de encontrar indicios que puedan alumbrarme el camino. En ese sentido me estimula el trato cotidiano con la gente joven, me encanta ver cuando sus ojos se iluminan, muestran curiosidad
Abrazo grande Griselda!!!!
Alberto, recién lo veo. Leí los enjundiosos comentario; luego nada para agregar a fuer de ser reiterativo, quasi un plagio. Tal vez te arranque una . . . Cuando nos estemos viendo – en un futuro cercano -, la seguimos.
Abrazo grande Tony!!! y gracias por devolver siempre
Se borró el emoticón de sonrisa.