dedicado a todos los que como Amos Oz se han declarado detractores acérrimos de la palabra «irrreversible»

Existe una completa incertidumbre sobre si nuestro país entrará, una vez más, al temido default. Una buena porción de nuestros dirigentes parecen sentirse cada día más cómodos desarrollando un sesgo autoritario. El miedo a enfermarse o morir va dejando paso al temor y la angustia que traen aparejados el aislamiento social y la pérdida casi absoluta de la actividad económica. Los locales de negocios bajan sus persianas, las empresas quiebran, la emisión monetaria alcanza niveles astronómicos y la pobreza crece a paso firme…

Entretanto, con parálisis legislativa y una justicia desorientada que se debate en las tinieblas, Argentina se encamina a ser el país con la cuarentena más larga del mundo.

La escena transcurre en Berlín, en la semana del Putsch de Munich o Putsch de la cervecería, como se conoce al fallido intento de golpe de Estado del 8 y 9 de noviembre de 1923 llevado a cabo por miembros del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán encabezados, entre otros, por Adolf Hitler y Rudolf Hess.

– Un paquete de cigarrillos cuesta 4 billones de marcos (comienza una voz en off).

con la existencia de la brecha cambiaria tan alta y tan inestable resulta muy difícil generar un proceso de crecimiento

– y casi todos han perdido la fe en el futuro y en el presente.

No sabemos, hasta el día de hoy, quienes llevan el virus en sus cuerpos y no han manifestado aún la enfermedad

– Sé que la catástrofe podría llegar en unas horas.

– El tipo de cambio por un dólar es de cinco billones de marcos.

la economía no son unos señores de sombrero que juegan a la bolsa

– Tenemos un gobierno que no sabe a qué lado irle.

– Todos tienen miedo. Y yo también (apunta el inspector de policía Bauer).

– El miedo no me deja dormir.

– Nada funciona bien, a excepción del miedo.

– El inspector Bauer hace su trabajo.

– trata de crear un poco de orden y sensatez…

– …en medio del caos.

– millones y millones, igualmente aterrados, están haciendo lo mismo.

– Usted se emborracha todas las noches, ¿no?

– Eso también es respetable, Rosenberg. (Bauer se dirige al protagonista de la ficción, Abel Rosenberg, trapecista americano, alcohólico y homónimo de Alfred Rosenberg, ideólogo del racismo, autor de su teoría racial, del antisemitismo militante y de la oposición al arte moderno llamado «degenerado»).

Sé que a todos nos hubiera gustado vivir en otro tiempo, pero es el tiempo que nos tocó. No debe ser un sacrificio cuidar nuestra vida y la de otros, debe ser un orgullo

– Observa a toda esa gente (la misma voz en off)

– son incapaces de una revolución.

– Están muy humillados

– muy temerosos, muy oprimidos.

– Pero en diez años…

– Para entonces…

– los de diez años tendrán veinte,

– los de quince años tendrán veinticinco

El ministerio de Educación desembolsó – en plena pandemia – mas de 400 millones de pesos para imprimir cuadernillos educativos de adoctrinamiento, con contenido político y difusión de obras de gobierno.

– Al odio heredado por sus padres

– ellos añadirán su propio idealismo e impaciencia

– Alguno se adelantará y pondrá sus sentimientos en palabras

La normalidad es algo que ya no existe

– Alguno prometerá un futuro

– Alguno hará sus demandas

– Alguno hablará de grandeza y sacrificio

– Los jóvenes e inexpertos brindarán su valor y su fe

– a los cansados e indecisos.

– Y entonces habrá una revolución

es la Corte Suprema quien tiene que decidir ahora si los argentinos vamos a escribir la historia con sangre o con razones

– y nuestro mundo se unirá en sangre y fuego.

– En diez años, no más, (el Dr. Hans Vergerus inicia su inquietante discurso final, el que culminará con su suicidio)

– ellos crearán una sociedad sin igual en la historia mundial.

– La antigua sociedad se basaba en ideas muy románticas

Hay que ser muy duros en la defensa de la República y en los valores de la convivencia y la unidad nacional.

– sobre la bondad del hombre

– Muy complicado, ya que las ideas no concuerdan con la realidad.

– La nueva sociedad se basará en un juicio real

la articulación que subyace en cada una de ellas no es casual, sino que responde a una nueva lógica política del neoliberalismo judicial

– de los potenciales y las limitaciones del hombre.

– El hombre es una deformidad, una perversión de la naturaleza

un plan destinado al mejoramiento de la «raza argentina» del que no estaba al margen…

– A pesar de que cualquiera que haga el mismo esfuerzo puede ver lo que depara el futuro.

– Es como un huevo de serpiente.

– A través de la delgada membrana, se puede distinguir el reptil ya formado. (FIN)

 Tanta cuarentena, el encierro combinado con mala información, mi falta de credulidad, han terminado por desorientarme, “La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”. He escuchado esta frase en decenas de oportunidades, por boca de muchos a los que les gusta citar el 18 brumario… Aunque…En los tiempos que corren ya no estoy demasiado seguro si le pertenece a Groucho o a su primo Karl.

Nota 1 «El huevo de la serpiente», película de 1977 dirigida por Ingmar Bergman narra, de manera magistral, el clima alrededor de la Alemania de 1923, con una sociedad empobrecida, muy atemorizada y dueña del indisimulado antisemitismo que no hacía difícil presagiar los horrores a los que la llevaría el holocausto. Se castigaba a quien atesorara dólares mientras una descontrolada hiperinflación convertía parvas de billetes en carretillas de papeles sin ningún valor.

Nota 2 El miedo es con toda probabilidad, desde los orígenes mismos de la humanidad, el arma más poderosa conocida para lograr el sometimiento de los otros, su cosificación. De su mano se alimentan, se nutren, encuentran su sustento, la intolerancia y los fanatismos.