que el recuerdo imborrable de los que ya no están nos ilumine para encontrar la salida a tanta oscuridad
Apago la tele sumido en la tristeza. La última imagen me informa que ya estamos en un nuevo día antes de quedar envuelto en la opresiva espesura del silencio y de la oscuridad. Me quito los lentes, restrego mis párpados y seco su humedad. ¿Cómo fue que llegamos a esto?
Sentado frente al escritorio busco refugio en la anarquía de los archivos guardados en la computadora. Abro mi blog, leo y releo los relatos que he subido en los últimos meses, miro –una y otra vez– las imágenes que los acompañan. Siento como se estiran las comisuras de mis labios, pero no son sonrisas, solo muecas de tristeza arrancadas desde tanta congoja. Los textos –surgidos de manera espontánea– han sido el producto de simples ocurrencias, arranques que pretendieron un poquito de humor que abreviara esta larga pandemia o quizás el intento de prender un fósforo en medio de la oscuridad, la ilusión de crear un rayito de luz desde una chispa débil, frágil, pasajera, huidiza. Siento la urgencia de escribir algo en esta noche en que me inundan tantas y tantas penas, penas que llevarán grabadas para siempre sus nombres y apellidos.
Mientras repito gestos de manera automática, infinidad de caras y de voces dan vueltas dentro de mi cabeza, algunas muy cercanas, otras con las que apenas he cambiado cuatro o cinco palabras. La mayoría de ellas entrañables. Y están allí también, apretujadas, muchas otras personas a las que jamás he cruzado en mi vida, aquellas que no han tenido la más remota idea de que existo pero que he conocido y ya no habré de ver.
Y así pasan David, y Susana, y Martita, y Roberto, y el tano José. Y siguen Miguelito y Pochola y Mauro y Jorge y Franca y…Todos han sido. Padres o hijos o novias o amigos o simples conocidos, o personajes públicos, o…Todos han sido.
Todos tuvieron una identidad que conozco muy bien, pónganle ustedes los apellidos que prefieran, los que les suenen familiares, los que con seguridad lograrán provocarles el mismo dolor que por estos días me provocan a mí.
Me duele la risa torpe y burlona de un bufón despreciable devenido en cronista, me duele la actitud sobradora de un exministro entrevistado que intenta explicar –desde una confusa maraña de argumentos oscuros– lo que a todas luces resulta inexplicable, la desoladora realidad de un gobierno que escamotea las vacunas –en forma criminal– para inocular a sus amigos. Me duele e indigna la respuesta enojada de su sucesora y menos me resulta entendible el desatino de recurrir a una payasa para acompañar el doloroso parte diario de muertos e infectados. Me duele ver a un presidente que es capaz de reírse, ¡en este momento!, mientras interpreta paupérrimos guiones (insultaría la oratoria llamarlos discursos) que no aceptaría repetir por limosnas ni el más humilde de los comediantes callejeros. ¡Reírse, retarnos, decir y desdecirse cada cinco minutos!, ¿cuál es la sangre que recorre sus venas?, ¿qué nube oscura inunda su conciencia?
Me duele porque estos dirigentes son parte de nosotros mismos, no han llegado desde un lugar lejano, no son extranjeros, pertenecen a un mismo pueblo de desesperanzados –me tienta escribir desesperados– que hoy, por ejemplo, miente su situación de salud para acceder rápido a una vacuna y es capaz aún de mostrar su indignación o asombro porque el Chino o el Perro se saltearon la cola. El aniquilamiento sistemático de las esperanzas, la desaparición de un horizonte colectivo algo más promisorio, generan la corrosión social que exalta el individualismo.
Me duele la superficialidad que muchos exhiben al hacer comentarios o al colgar un posteo, me aflige esa frivolidad que crece y va venciendo por paliza al país solidario. Me duele y me acongoja. En esta pesadumbre no hay ocurrencia ni humorada posible que me traiga el alivio.
De qué se ríe esta gente haciendo todo mal, alineados con lo peor del mundo, obsesionados por salvar a su jefa mientras buscan el abrazo con Cuba, Venezuela o Irán. Me duele tanto la Argentina, como me lastima cada muerte que produce este virus. Padezco y me consterna no entender de que se ríen aquellos que ríen en esta noche interminable.
¿ que nube oscura inunda su conciencia ?.
Alberto, creo que en esta frase anida el meollo . La respuesta la encuentro en una si se quiere anécdota. Sería cerca al 1970. Mí papá tenía 50 años; ante el relato de un hecho bochornoso que escuchaba de un cliente – don Mario Adolfo Pecollo – de 60 años, reflexiona » ya lo va a cargar en su conciencia «. No José » no tiene conciencia «. Un abrazo. Tony.
Es una posibilidad, de otra manera resulta difícil imaginar como se puede llevar el día a día habiendo macaneado tanto y siendo responsable, cuanto menos por ineptitud, de semejante lastre. Abrazo grande Tony!!!!
Tan triste como cierto. Me saco una lágrima.
Gracias por tu devolución Huguito!!!
Abrazo grande!!!
Demoledor Alberto, pero cierto absolutamente. Personajes perversos moviéndose, robando, mintiendo y también riéndose de la muerte ajena.
Gracias por comentarme, Mary. Creo que son actitudes que van mucho más lejos de todo lo que puede decirse desde lo político. A mi me conmueven e indignan desde lo personal y francamente me cuesta, mucho, encontrarle alguna explicación que no esté en el terreno de la ambición y la desaprensión más absoluta. Cariño grande para vos!!!
Ya lo dijiste todo Alberto, se ríen ,se vacunan y reparten dinero en donde tendrían que dar trabajos dignos y dejar de criar vagos planeros.
abrazo
Muchísimas gracias por tu devolución Leonardo. Andás a mil y tenés tiempo de contestarme!!!!Abrazo grande!!!
Alberto, vos tenes un arma, o si preferís, una herramienta para abrir nuevos caminos.
Publica lo que escribís, ahora.
Se lo debes a tu país y a tus amigos y compatriotas que ya no están.
No pretendas ver resultados durante tu vida. Lo que hace ya 90 años , desde 1930, que se viene abajo no lo vas a curar en cinco lustros. Pero se lo debes a Julian.
Precisamente por eso escribo acá, es mi posibilidad de decir y escuchar. Tomo la idea de lo que me decís y agrego, por analogía: necesitamos dirigentes que proyecten y le pongan manos a la obra sin esperar ver los resultados, que comprendan que su compromiso es poner las semillas para que las generaciones que vengan puedan cosechar resultados. Siguiendo con tus dichos, dentro de cinco lustros espero haber podido cursar alguna otra carrera y quizás esté en condiciones de aspirar a alguna de posgrado, ah, y que Julián me de una moratoria. Jajajja. Abrazo inmenso para vos y Judith!!!!!
Claro que lo que decís es cierto, Qué duda cabe?
Pero pensando así todos partimos de una falacia: creer que la vida, que la existencia humana, es justa. Y no lo es. Nadie ha diseñado el universo con el propósito de que sea justo. No obstante, nosotros esperamos que lo sea. Por eso tanto sufrimos. Esperamos lo que, en definitiva, es inesperable. La naturaleza no es justa: un bambi cazado por un cheeta puede asegurarlo.
Nosotros, sumidos en esta sociedad política y social, también.
Dejá tranquilos a tus comentarios humorísticos. Fueron tu forma de tolerar lo que estaba pasando. El humor era simplemente una forma de asociarte con lo que pasaba y no confrontarlo dolorosamente.
Una especie de Síndrome de Estocolmo.
Como hacíamos nosotros en los negros 70 con los sicarios de la dictadura. Les decíamos «los muchachos», un modo eufemístico que, en cierto modo, nos evitaba decirles hdp porque, si lo hacíamos, los íbamos a sentir más cercanos y peligrosos.
Tus bromas, «los muchachos» son, me parece, formas de exorcizar el peligro, de acotar el miedo.
No seas tan severo con vos.
Y respecto de nuestra realidad, buscale la vuelta que quieras pero no te olvides de lo que se dice en la segunda línea.
Hermosos tus escritos. NO PIERDAS ELHUMOR.
Expresar en un texto mi angustia, mi dolor y también mi bronca no significa abandonar la cuerda humorística que utilizo con la mayor frecuencia. Mas vale lo interpreto como «recalculando». Seguiré intentando reírme aunque el escenario vire a sofocante. Pruebas al canto: – Cómo puede ser que con los genios que tiene este gobierno para la propaganda y comunicación a ninguno de sus creativos se le haya ocurrido un slogan publicitario tan simple y contundente como: “SI YA DOBLASTE EL CODO, PONELE EL HOMBRO A LA VACUNA”
Teléfono, Kichi
Abrazo grande Roberto!!! y gracias, siempre son sustanciosas tus respuestas.
Excelente amigo! Nada que agregar así lo sentimos todos. Con la esperanza de que algún día cambie está oscuridad (cada vez más negra).
Quizás el hecho que pensemos lo mismo,aunque no seamos mucho nos justifique un poquito. Te abrazo fuerte
Encontrar eco alivia bastante querido amigo y sobre todo nos alienta al esfuerzo de intentar cambiar esta realidad cada vez más preocupante. Abrazo inmenso!!!!
Alberto, tu descripción de la tristeza, el desamparo, el desconcierto y la indignación en que nos encontramos sumidos, es sencillamente inmejorable.
Un viejo conocido solía decir, cuando el desasosiego lo sobrepasaba, que “la realidad me araña los vidrios…”
Nada puedo agregar a tu descripción sin caer en la redundancia o la reiteración vacua e inútil.
Rescato sí tu sensibilidad para describirla, que conmueve profundamente al punto que ayer, después de leer tu posteo, quedé shockeado como si yo no sintiera lo mismo que vos.
Abrazo grande y, como dice alguno que me precedió en los comentarios, recuperemos el humor. No es el antídoto perfecto, pero ayuda.
Gracias Dickie, como le escribo más arriba a un amigo, encontrar eco siempre nos trae alivio. Tremendamente expresiva y gráfica la expresión: «la realidad me araña los vidrios…». Por otro lado, el humor es para mi un condimento indispensable y es muy bueno tener siempre a mano este recurso para desabrumarnos. Toda mi gratitud con vos, siempre me acercás un aporte. Abrazo muy grande!!!!
Todos tus dichos son de una extrema realidad que ya no nos asombra… pués está más que claro que se burlan y rien de nosotros, y de los argentinos incrédulos que creen en ellos… y mañana serán victimas de sus lideres. Abrazo
En cuanto a «los argentinos incrédulos que creen en ellos» te confieso que, referido a quienes yo llamo creyentes ad honoren, es uno de los interrogantes que más me desvelan. Solo una cuestión de fe muy intensa -con matices fanáticos- puede nublar la razón hasta el punto de no permitirse cuestionar las conductas de algunos dirigentes. Tengo claro también que una cosa es gozar de aprobación política y otra muy diferente obtener los votos necesarios. Y en esto los populismos tienen muchos recursos. Abrazo grande Ricardo, gracias por tu devolución!!!
Hola Alberto!!! a todos…
Me dejas sin palabras.porq tu pensamiento y los que van apareciendo son el reflejo de lo q pienso y siento…
Una vez le dije a un Viejo doctor :Hola Doc!!! El me respondio, SEÑOR…y aclaro doctor se hace,señor se nace….
Siempre recuerdo esa frase y tendremos q preguntarnos si hay señores o politicos,en funcion de la respuesta haremos la reflexion…
bss
Hola Sara, muchísimas veces escuché eso de «doctor se hace, señor se nace…», una «verdad de a puño» diría cualquier mozalbete de mi edad (uhhh, se me acaba de caer el documento). Y si, a la luz de lo que vamos viendo pareciera ser muy aplicable a la clase política. Yo le agregaría que muchísimos se hacen y después, una vez que gozan de las mieles del poder, son capaces de las acciones mas ignominiosas para no ceder sus privilegios. Como siempre, muchísimas gracias por comentarme. Bsss
Todo cierto lo tuyo Alberto y muy preocupante… en qué manos estamos? Tú realidad de hoy es la nuestra también y pesa cada día más !!! Abrazo
Alberto, leerte alivia la angustia y mitiga el desamparo que experimentamos en este tiempo. Gracias por permitirnos encontrarnos, aunque sea en la noche.
Te envío un gran abrazo.
Valoro mucho tu devolución, Mariano. Sos alguien que sabe muy bien de que habla cuando se refiere a angustias, desamparos y alivios. Gracias!!!!
Abrazo grande para ustedes!!!!
Alberto te felicito por relatar este momento con tanta perfeccion. Siniestro, Verdaderamente cruel lo que estamos viviendo. Estamos en un barco sin capitan, abandonados a nuestra suerte. Que poco vale la vida. Cuanta amargura de ver un país destruído.
Abrazo
Hola Alicia, es terrible la sensación de estar a la deriva, abandonados a nuestra suerte. No sabemos quién es más peligroso: si el bicho que puede matarte o el que tiene a su cargo cuidarte. A pesar del aislamiento tan prolongado pueden palparse en el ambiente la angustia y la bronca crecientes. Muchísimas gracias por tu comentario. Bsss
PD: el mail me notifica que tengo comentarios pendientes y tengo que aprobarlos/comentarlos o no. Hasta que eso no sucede no suben al blog. De ahí que no aparecen de inmediato.
Hace muchos años Sábato dijo que argentina sufría una profunda crisis moral.Cada día lo compruebo.
Adhiero a lo que dijo Sábato. También me pregunto si no vivimos hoy en una sociedad que parece corrernos los límites todo el tiempo, los límites de lo moral, qué es lo posible y qué es lo deseable, por dónde deberían transcurrir las acciones correctas. En síntesis, creo que vivimos una etapa de cambios bruscos en nuestra realidad y cuando suceden hechos tan inhabituales como una pandemia y observamos las respuestas de nuestros dirigentes, la angustia y la bronca se suman a la pena infinita por la pérdida de tantos y tantos. Muchísimas gracias Cris por tu aporte, un cariño inmenso!!!
Hola Alberto , como siempre geniales tus palabras y la forma en que lo podes plasmar.! Sabes que coincido totalmente con todo lo expresado. Trato de seguir en el camino a pesar de la triste realidad del día a día y de alguna lágrima que otra escapándose, ya que estamos muy cerca del sufrimiento de la gente. Arriba con el optimismo! Esta pandemia algún día debe terminar como ha sucedido con otras pandemias. Por otro lado ponerle fin al actual gobierno está en nosotros! Hay q luchar con la habilidad que tiene esta gente con el relato para lavar cerebros ! Hace 70 años que siguen con los mismos recursos y el país cada vez más fundido y nosotros igual. Recuerden que a Hitler lo eligió el pueblo!
Alicia, totalmente de acuerdo con vos en eso de que hace 70 años que vienen con lo mismo y el país en un tobogán interminable. Te agradezco el aporte. Beso grande!!!!!