a Dickie Randrup, un amigo lleno de chispa y de talento. Fue él quien me envió la imagen, despertando la idea
Pandemia, una palabreja que, si bien conocíamos desde siempre, jamás habíamos utilizado. Definición que existía en los textos para referir a un acontecimiento del que solo podíamos imaginar algún detalle o aquilatar, a lo sumo, una mera noción, apelando a herrumbrosos datos de la historia.
Sin embargo, llegó y cuando casi terminaba nuestro verano austral nos cayó encima a todos. Cual si fuera un terrible monstruo escapado de la más negra de las mitologías cubrió -en unos pocos saltos- la inconmensurable superficie del globo atemorizando al mundo con sus dentelladas y zarpazos. Asombrados, espantados, para cuando pudimos articular un menos que mínimo movimiento y antes que supiéramos qué demonios pasaba, fuimos encanutados, encerrados dentro de nuestras casas.
Vinieron los obsesivos lavados de manos, ropas, verduras, envases, mochilas y otros enseres con jabón, alcohol en gel, por qué no lavandina. Cualquier cosa ha sido útil para mantener a distancia al bichito y esperar la bendita vacuna. Y ni que hablar de los operativos de reingreso al hogar cuando los más aptos, los menos expuestos, vuelven de sus laburos o de los esporádicos mandados por el barrio. Pas de deux, escafandras y disfraces más propios del soviético Yuri Gagarin que de nuestro muy criollo Julio Bocca. Y nosotros, los viejitos, adentro, guardados entre naftalinas, población de riesgo pasamos a llamarnos.
Sin embargo y como bien lo expresa el dicho popular, solo hay que dejar que el carro se ponga en movimiento para que los melones se acomoden solos. No ha sido esta la excepción. Cada cual, a su manera, le ha ido tomando el pulso a la cuarentena (¿debiéramos ya llamarla centena o me quedo corto?). En lo que a mí respecta, la carrera de abogacía se ha convertido en el mejor de los refugios. En el intento de cursar y rendir las últimas materias, me paso horas entre aulas virtuales, lecturas, redacción de trabajos prácticos, exámenes y grupos de apoyo -plataformas en la compu mediante- para compañeros que lo solicitan.
La meta, otrora difusa, se ha vuelto ahora mucho más accesible. Si soy capaz de gambetear al virus y tengo la suficiente garra como para seguir el tren, me será posible, probable. factible, alcanzable y por qué no verosímil (esta palabrita les encanta a los bogas) alcanzar el título en un tiempito más. Llegados aquí, surge con incontenible naturalidad el intento de combinar saberes, experiencias, habilitaciones.
Innumerables imágenes me invaden la cabeza, delirantes proyectos recorren, al galope, mis circunvoluciones cerebrales. Las ideas más locas adquieren formas, texturas, inundan con ruidos y colores todas mis fantasías.
En fin, ¿qué les puedo decir?, ser médico y también abogado se ha transformado en una tangible posibilidad. Ya en tren de aprovechar de manera integral esta magnífica oportunidad les anticipo: lo tengo todo bastante definido. El arte de manejar las leyes y la terapéutica en un solo servicio, ¿qué tal?, ¿no les suena atractivo?, ¿les cabe alguna duda que mi futuro pasará por algo más o menos así…?

Termino de escribir esto y reparo que hoy es 7 de junio, día del periodista en Argentina. Se conmemora la creación de la Gazeta de Buenos Ayres, el primer diario surgido después de la Revolución de mayo, fundado por Mariano Moreno. No creo demasidado en las coincidencias, el periodismo ha sido también uno de mis caros proyectos. No quieran apurarme, tiempo al tiempo…
Vamos!!!! Vos podés. Y haré lo posible por estar para desearte éxito. Un fuerte abrazo.
Desde ya!! Hace tiempo integrás la nómina de los dos mil y pico, mínimo, que pretendo para acompañarme llegado el momento. Faaaa!!!!!!
Fuerte abrazo amigo!!
Felicitaciones, en poco tiempo más serás como Sergio Berni !
Gracias Gustavo. Parece, efectivamente, que podría emularlo…solo en los cartones obtenidos. Abrazo grande!!!
No creo sorprenderte, querido Alberto, si te digo que al Destino le gusta hacer piruetas y que nosotros, simples humanos sin mucho margen de maniobra, quedamos a merced de esas cabriolas y terminamos muchas veces parados en sitios a los que nunca imaginamos llegar.
Digo esto porque siempre acaricié el sueño de ser algún día escritor (o algo así), pero nunca, jamás de los jamases, se me cruzó por la cabeza que podría llegar a ser musa inspiradora…
El abrazo de siempre… pero a la distancia que las circunstancias imponen.
Querido Dickie, siento que me reitero si te digo que siempre encuentro fructíferos nuestros intercambios. Hoy te tocó ser musa y suena divertido. Tengo, entre otras manías, la de asociar palabras y jugar con ellas. Leí tu devolución y pensé: No estaría tan mal que algún día alguien me recordara refiriéndose a mí: «No quedó ni en Mimí ni en Museta». Abrazo entrañable!!!
Gran mérito. Ojalá encuentres la forma de conectar las disciplinas. Será un trabajo más arduo aún que recibirte de abogado xq entrarás en un ámbito que dependerá de tu creatividad y tu capacidad de innovar.
Suerte.
Muy buena elección de Nick, Roberto, siempre es saludable proyectar fantasías. En cuanto a conectar las disciplinas tengo visualizado un andarivel, un camino que me ha hecho muy feliz cada vez que he podido recorrerlo en mi vida, el de la docencia. Es un espacio que, sea con el pretexto del derecho o el de la medicina, permite siempre un ida y vuelta muy enriquecedor. Allí me encantaría volcar experiencia y creatividad. Gracias por comentar. Abrazo grande!!!
Excelente tu articulo Alberto, como con otros temas tuyos, lo he disfrutado. Admirable tu futura dupla profesional.
Gracias Mary, me alegra incorporarte entre mis lectores. Cariño grande!!!
Alberto, cuando termines y te entreguen el diploma, me gustaría organizar la barra brava » compañeritos del Liceo», para asistir bullangueros al tan esperado evento. Pediré con anticipación las primeras ubicaciones en la tribuna !!. Un abrazo. Tony.
Ojalá pueda darse. La vida es un verdadero camino tratando de alcanzar objetivos y también -a veces nos cuesta visualizar esto- una oportunidad inmensa y permanente de generar encuentros, afectos y proyectos. Mis pasamanos, aquellos a los que me aferro para progresar, tienen mucho que ver con eso. Gracias una vez más Tony. Abrazo!!
Uy, uy, se me pasaron los de arriba. Tendré que acordar con Carlos.
alberto sigo tus lecturas y como siempre te digo es un gusto disfrutarlas cada vez que llegan al buzon de whatsapp. ojala llegue el momento de la recibida lo mas rapido posible, pero como muchas veces digo , mas alla de querer llegar, lo mas lindo es el camino que se va recorriendo. abrazo grande
Totalmente de acuerdo con vos Gaby. La posibilidad de estudiar a esta edad, habiendo hecho otra carrera, entre otras cosas, me brinda la opción de detenerme y concentrarme en las materias que más me interesan. También, y muy ligado a eso, la oportunidad de conocer otra gente y cultivar relaciones muy ricas. Abrazo grande!!!
Ja jaja! Empezamos yendo a ver los pacientes recién operados en auto… quien iba a decir que terminaríamos yendo a tribunales … en moto!!
Excelente forma de pasar la cuarentena, haciendo lo que te hace feliz! Besos
Hermosa!!!, me tiraste un balde de nostalgia encima. Es cierto, vos me acompañabas cada noche, después de cenar, cuando pasaba por el Instituto para ver los pacientes operados. Y ahora, esperando superar algún día esta cuarentena, más recostado al barrio tribunales y con la ilusión de cruzarte y compartir con vos aulas de profesores. La vida nos da sorpresas Negrita, te amo!!!
Doctor.Doctor te llamaremos!!!por supuesto los proyectos y el humor nos mantiene agil y vivos ,valga la redundancia, en la vida.Vos Alberto tenes ambas por lo tanto recibirte es una mision y luego poner tu sentido comun a salvar a los desesperados!!!
exitos!!!!
Es cierto, los proyectos y el humor rescatan todo aquello más vivo de lo que nos habita. En un mundo que parece favorecer el crecimiento de los doctorados y, casi en igual medida, provoca la aparición de los desesperados, solo espero que no se les ocurra llamarme doctor al cuadrado. Hagamos sí todos los esfuerzos necesarios para que florezca en nosotros, cada vez con más fuerza, el sentido común. Vos trabajás mucho para eso, Sara. Inmenso agradecimiento!!!!
Por que no? Acaso no nos formamos en el liceo?
No me parece mal tu futuro laboral.
Al menos de cliente en cliente vas a tomar aire y sol y por qué no una cervecita acompañada por un chori?
Yo tambien aprovecho la cuatenaaaaaa. Tejo, leo, escribo, cocino, integro talleres de arte virtuales y hago jardinería entre otros menesteres placenteros.
Sería buenísimo eso MIrta!! Abogado a domicilio, curador de empachos y choripanero!!!!
Ojo!!! escribí panero, no planero.
Emprendedor:
– Alguien que tiene una idea para mejorar algo. Puede ser un producto, un método, una tecnología o cualquier otra cosa que tenga valor.
– Alguien que es capaz de estimar el valor de esa idea.
– Alguien que es capaz de correr un riesgo.
– Alguien que tiene pasión por lo que hace.
– Alguien persistente, tenaz, que sabe que cuando comunique a otros su idea todos dirán “Como no pensé antes en eso?!”
Alberto, vos tenés las cualidades. Dale!
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Gracias Jorge, tu estímulo, como el de tantos amigos, resulta en alimento muy valioso y casi imprescindible en estos tiempos complicados. Adquiere más valor todavía cuando sentimos que, cerca ya de agotarse el tiempo reglamentario, entraremos a jugar valiosos minutos de descuento. Abrazo inmenso a la distancia!!!
Excelente como siempre amigo! Alegría enorme de que estés tan cerca. La docencia es un ámbito hermoso, más para vos,no dudo que será muy beneficiosa y provechosa para los alumnos.
Eso sí!! primero cirujano después abogado por FAVOOORR.. abrazo!!
Sos muy buen amigo querido Marcelo. Pienso, como vos, que la docencia es un lugar hermoso, muy enriquecedor, muy nutritivo. Espero poder hacerme un lugarcito allí. Abrazo inmenso!!